

Registradores de temperatura instalados a distintas alturas durante un mapeo térmico de cámara fría
Mapeo térmico de cámaras frías
El mapeo térmico de cámaras frías es un estudio que documenta cómo se distribuye la temperatura dentro de una cámara de refrigeración durante un periodo determinado, mediante registradores calibrados colocados en puntos definidos por análisis de riesgo. Permite verificar que toda la cámara se mantiene dentro del intervalo especificado, no solo el punto donde está instalado el termómetro de la unidad.
Realizamos estudios en cámaras de 2 a 8 °C para medicamentos, vacunas, biológicos, reactivos y productos alimenticios, en toda la República.
¿Por qué una cámara fría necesita mapeo?
Una cámara de refrigeración no mantiene la misma temperatura en todo su volumen. El aire frío desciende y se acumula en los niveles bajos, la zona directamente frente al evaporador opera varios grados por debajo del resto, y las esquinas alejadas del flujo de aire tienden a quedar más cálidas.
A esto se suman dos fenómenos que solo ocurren en equipos de refrigeración y que un estudio bien planeado debe capturar: el ciclo de deshielo y la recuperación tras apertura de puerta.
El display de la cámara reporta lo que mide su sonda de control, que normalmente está ubicada en el retorno de aire. Esa lectura no describe lo que ocurre en la tarima del fondo ni en el entrepaño superior.
El ciclo de deshielo: el punto ciego de la mayoría de los estudios
Toda cámara de refrigeración acumula escarcha en el evaporador y ejecuta ciclos de deshielo para eliminarla. Durante ese ciclo la temperatura interior sube, y al reanudarse la refrigeración desciende de nuevo.
Un estudio que no cubra suficientes ciclos de deshielo no describe el comportamiento real de la cámara. Puede reportar que todo estuvo dentro de límites simplemente porque el registro terminó antes del siguiente ciclo.
Nuestros estudios se planean para incluir varios ciclos completos y documentar la magnitud y duración de cada excursión asociada al deshielo, así como el tiempo de recuperación posterior.

Recuperación tras apertura de puerta
Cada apertura de puerta introduce aire cálido y húmedo. La temperatura interior sube, y lo que importa no es solo cuánto sube, sino cuánto tarda la cámara en volver al intervalo especificado.
Ese tiempo de recuperación depende del volumen de la cámara, de la capacidad del equipo, del nivel de carga y de la frecuencia de aperturas durante la jornada. En cámaras con operación intensa, una recuperación lenta puede significar que el producto pasa varias horas al día fuera de especificación sin que nadie lo detecte.
El estudio documenta este comportamiento con datos, no con estimaciones.

¿Cuántos sensores y cuánto dura el estudio?
La cantidad de puntos depende del volumen interior de la cámara, que medimos con telémetro láser antes de definir el protocolo. Como referencia metodológica utilizamos el Anexo 9, Suplemento 8 del Informe Técnico 961 de la Organización Mundial de la Salud, que establece criterios de distribución según dimensiones y geometría del espacio.
La duración mínima es de 72 horas continuas. Ese periodo permite capturar varios ciclos de deshielo, el comportamiento en horario de operación y el comportamiento en periodos sin actividad. En cámaras de mayor volumen o con operación muy variable el estudio puede extenderse a siete días.

Puntos críticos en una cámara fría
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Zona directamente frente al evaporador, donde el aire está más frío.
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Esquinas y zonas muertas fuera del flujo de aire.
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Nivel más bajo de rack o tarima, donde desciende el aire frío.
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Nivel más alto, cerca del techo.
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Zona inmediata a la puerta, expuesta a cada apertura.
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Centro geométrico de la cámara.
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Un punto exterior para registrar la temperatura ambiente durante el estudio.
Cómo ejecutamos el estudio
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Levantamiento y análisis de riesgo
Medimos el volumen interior con telémetro láser y documentamos ubicación del evaporador, dirección del flujo de aire, tipo de puerta, nivel de carga y frecuencia de aperturas.
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Protocolo documentado
Entregamos el protocolo antes de ejecutar: objetivo, alcance, criterios de aceptación, plano con la posición de cada punto y referencia normativa.
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Colocación de registradores
Instalamos los puntos definidos, más el registro ambiental exterior. La colocación queda documentada fotográficamente.
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Registro continuo
Mínimo 72 horas, con la cámara en operación y carga reales, sin interrumpir su funcionamiento.
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Análisis de resultados
Identificamos puntos fríos y calientes, excursiones asociadas al deshielo, tiempos de recuperación tras apertura y desviaciones respecto a los criterios de aceptación.
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Informe y acompañamiento
Entregamos el informe técnico y, si el estudio arroja desviaciones, le ayudamos a interpretarlas y a definir acciones correctivas.
¿Qué recibe al final del estudio?
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Protocolo aprobado previo a la ejecución.
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Gráficas de temperatura por punto y consolidadas de todo el periodo.
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Identificación de los puntos de mayor y menor temperatura de la cámara.
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Documentación de las excursiones asociadas al ciclo de deshielo.
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Tiempos de recuperación registrados tras apertura de puerta.
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Análisis de desviaciones respecto a los criterios de aceptación.
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Plano acotado con la posición exacta de cada punto de medición.
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Copia de los certificados de calibración vigentes de los instrumentos.
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Recomendación de ubicaciones para el monitoreo rutinario.
Todo el entregable está diseñado para sostenerse ante una auditoría.
Mapeo y calificación: qué necesita cada caso
Un mapeo documenta el comportamiento térmico de una cámara que ya está en operación. Una calificación IQ, OQ y PQ va más allá: verifica la instalación, el desempeño del equipo en vacío y su comportamiento con carga representativa.
Si su cámara es nueva, fue reemplazada o requiere sustentar su desempeño ante una auditoría, probablemente necesite calificación y no solo mapeo.
Preguntas frecuentes
¿Hay que vaciar la cámara?
No. El estudio se realiza con la cámara en condiciones reales de operación y carga. El estudio en vacío corresponde a la calificación de operación de un equipo, no al mapeo de una cámara en uso.
¿Se puede seguir usando la cámara durante el estudio?
Sí. De hecho es necesario: las aperturas de puerta y el movimiento de producto forman parte de lo que se busca documentar.
¿Qué pasa si la cámara sale fuera de especificación?
El informe documenta dónde y cuándo ocurrió la desviación. A partir de ahí le ayudamos a identificar la causa —flujo de aire, capacidad del equipo, aislamiento, sellos de puerta— y a definir acciones correctivas.
¿Sirve para cámaras de alimentos?
Sí. Trabajamos con cámaras de refrigeración tanto farmacéuticas como alimentarias, con los criterios de aceptación que corresponda a cada caso.
¿Atienden fuera de San Luis Potosí?
Sí. Damos servicio en toda la República.