top of page
mapeo-termico-camara-congelacion-registradores.jpg

Registradores instalados a distintas alturas durante un mapeo térmico de cámara de congelación

Mapeo térmico de cámaras de congelación

El mapeo térmico de cámaras de congelación es un estudio que documenta cómo se distribuye la temperatura dentro de una cámara que opera bajo cero, mediante registradores calibrados y con trazabilidad verificada en el intervalo de congelación. Permite demostrar que toda la cámara se mantiene dentro del intervalo especificado durante el periodo evaluado.

​

Realizamos estudios en cámaras y congeladores que operan hasta −20 °C, para medicamentos, biológicos, reactivos y productos alimenticios congelados, en toda la República.

¿Su sensor está calibrado a la temperatura que va a medir?

Este es el punto donde fallan la mayoría de los estudios en cámaras de congelación, y rara vez se detecta hasta que un auditor lo revisa.

​

Un certificado de calibración ampara los puntos en los que efectivamente se calibró el instrumento. Si el sensor se calibró en puntos de 0 °C, 25 °C y 40 °C, ese certificado no sustenta una medición realizada a −20 °C. El instrumento va a dar una lectura, pero no hay evidencia de su exactitud en ese intervalo.

​

Nuestros registradores se calibran incluyendo un punto en el intervalo de congelación, y el certificado correspondiente se anexa al informe. Puede verificarlo antes de contratar: pida a cualquier proveedor el certificado de calibración de los sensores que va a usar y revise los puntos calibrados.

Temperatura del aire o temperatura del producto

En una cámara de congelación, el aire y el producto no se comportan igual.


El producto congelado tiene una inercia térmica mucho mayor: durante un ciclo de deshielo la temperatura del aire puede subir varios grados mientras el producto apenas se modifica.

​

Esto tiene una consecuencia práctica. Un estudio que registre únicamente el aire puede reportar excursiones que no comprometieron el producto, y generar desviaciones que después hay que investigar sin motivo real. A la inversa, un estudio mal diseñado puede pasar por alto una condición que sí afecta la carga.

​

Por eso el protocolo define desde el inicio qué se está midiendo y con qué criterio se evalúa, y el informe lo documenta de forma explícita.

Registrador de temperatura colocado sobre producto congelado en una cámara de congelación

El deshielo en una cámara de congelación

Una cámara de congelación acumula escarcha con mucha más rapidez que una cámara de refrigeración, y sus ciclos de deshielo son más intensos: se ejecutan con resistencia eléctrica o con gas caliente, y la excursión de temperatura asociada es mayor.

​

Un estudio debe cubrir varios ciclos completos para documentar la magnitud de cada excursión, su duración y el tiempo de retorno al intervalo especificado. Si el registro no alcanza a capturarlos, el informe describe una cámara que no es la que opera todos los días.

Evaporador con escarcha acumulada y registrador de temperatura en una cámara de congelación

¿Cuántos sensores y cuánto dura el estudio?

La cantidad de puntos depende del volumen interior, que medimos con telémetro láser antes de definir el protocolo, y de los riesgos identificados en el análisis previo. Como referencia metodológica utilizamos el Anexo 9, Suplemento 8 del Informe Técnico 961 de la Organización Mundial de la Salud.

​

La duración mínima es de 72 horas continuas, extendidas cuando la frecuencia de los ciclos de deshielo o la operación de la cámara lo justifiquen. El registro se realiza con la cámara en operación y carga reales.

Puntos críticos en una cámara de congelación

  • Zona frente al evaporador, donde el aire está más frío.

  • Esquinas y zonas fuera del flujo de aire forzado.

  • Nivel más bajo de tarima, donde desciende el aire frío.

  • Nivel más alto, cerca del techo.

  • Zona inmediata a la puerta y al marco, donde se forma escarcha.

  • Centro geométrico de la cámara.

  • Un punto exterior para registrar la temperatura ambiente durante el estudio.​

Punto de medición junto a la puerta de una cámara de congelación con escarcha en el marco

Cómo ejecutamos el estudio

  1. Levantamiento y análisis de riesgo
    Medimos el volumen interior con telémetro láser y documentamos ubicación del evaporador, tipo de deshielo, flujo de aire, nivel de carga y frecuencia de aperturas.
     

  2. Protocolo documentado
    Entregamos el protocolo antes de ejecutar: objetivo, alcance, criterios de aceptación, qué se mide, plano con la posición de cada punto y referencia
    normativa.
     

  3. Colocación de registradores
    Instalamos los puntos definidos, más el registro ambiental exterior. La colocación queda documentada fotográficamente.
     

  4. Registro continuo
    Mínimo 72 horas, con la cámara en operación y carga reales, cubriendo varios
    ciclos de deshielo.
     

  5. Análisis de resultados
    Identificamos puntos fríos y calientes, excursiones de deshielo, tiempos de
    retorno y desviaciones respecto a los criterios de aceptación.
     

  6. Informe y acompañamiento
    Entregamos el informe técnico y, si el estudio arroja desviaciones, le ayudamos a interpretarlas y a definir acciones correctivas.

¿Qué recibe al final del estudio?

  • Protocolo aprobado previo a la ejecución.

  • Gráficas de temperatura por punto y consolidadas de todo el periodo.

  • Identificación de los puntos de mayor y menor temperatura de la cámara.

  • Documentación de las excursiones asociadas al deshielo y sus tiempos de retorno.

  • Análisis de desviaciones respecto a los criterios de aceptación.

  • Plano acotado con la posición exacta de cada punto de medición.

  • Copia de los certificados de calibración, con los puntos calibrados a la vista.

  • Recomendación de ubicaciones para el monitoreo rutinario.


Todo el entregable está diseñado para sostenerse ante una auditoría.

Preguntas frecuentes

¿Atienden ultracongeladores?

No. Nuestros registradores operan hasta −20 °C, que es el intervalo de las cámaras y congeladores convencionales. Un ultracongelador de −80 °C requiere sondas de baja temperatura con trazabilidad en ese intervalo.

¿Hay que vaciar la cámara?

No. El estudio se realiza con la cámara en operación y carga reales, que es precisamente lo que se busca documentar.

¿El frío afecta a los registradores?

Los instrumentos están especificados para operar en el intervalo del estudio y su desempeño en esas condiciones está respaldado por el certificado de calibración. La autonomía de batería se verifica antes de cada estudio.

¿Qué pasa si la cámara sale fuera de especificación?

El informe documenta dónde y cuándo ocurrió la desviación. A partir de ahí le ayudamos a identificar la causa —deshielo, sellos de puerta, capacidad del equipo, acumulación de escarcha— y a definir acciones correctivas.

¿Atienden fuera de San Luis Potosí?

Sí. Damos servicio en toda la República.

​Solicite una propuesta para su cámara de congelación

Cuéntenos las dimensiones aproximadas de la cámara, la temperatura a la que opera y el tipo de producto que almacena. Con esa información le enviamos una propuesta técnica y económica.

bottom of page